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Carmen Sánchez Viamonte y su relectura sobre el mito de Eva

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Fotografías: Cortesía de prensa

La joven cantante Acaba de editar «Eva», su nuevo disco y el segundo que saca en solitario. Charló con Lucas «Pino» González sobre su labor como compositora, los bloqueos creativos, revisitar la historia y el contexto social.

Con apenas 20 años, Carmen Sánchez Viamonte está habituada a los bloqueos creativos. Dice que le ocurren seguido, pero que no les teme. Al contrario, se los toma con “soda, calma y cierta naturalidad”. Los entiende como ciclos, nada más. No les dá demasiada trascendencia. Jamás piensa en cuánto van a durar, si serán efímeros o eternos. 

El momento de inactividad compositiva más reciente que recuerda se remonta a mediados de 2018, luego de publicar en marzo de aquel año Episodios del deshielo, su debut como solista. La raíz del problema fue una situación personal que con el tiempo pudo identificar. El desbloqueo, en ese entonces, sucedió de manera paulatina y en el transcursos de unos meses. “Escribí de a poquito, hasta que un día salió una canción que me dejó contenta”, comenta en referencia a “Lilith”.   

El tema en cuestión no sólo le permitió avanzar con su vida, sino que además funcionó como puntapié para su siguiente producción, Eva (2019). Carmen sostiene que el disco fue una consecuencia: “sin quererlo, todas las canciones integraban parte de algo desde su nacimiento”. Además, cree que este álbum es un trabajo enojado, aunque más estable y cuidado que el anterior, al que define como un “vómito emocional”. Sin embargo, ambos discos coinciden en la sonoridad que suele habitar la artista platense, un folk que remite a Flopa Lestani, y en la preponderancia que ocupa la voz, cuestión que la emparenta con Paula Maffia. 

Si con Episodios del deshielo y Primer registro (2016), el álbum que sacó con La Nena Transformer, banda que lideró durante la adolescencia, se alejaba de su generación, ahora zanja la brecha temporal y se hace cargo conceptualmente de temas contemporáneos. “No es distante al momento que estamos viviendo y de algún modo es feminista”, reconoce la también cantante de La Sánchez Viamonte, grupo que ideó junto a su hermano Rodrigo. 

Donde Carmen no da el brazo a torcer es en la idea de realizar una obra integral, en contraposición a la tendencia de editar singles para colgar de las plataformas de streaming. “Soy bastante romántica con determinadas cosas de la antigüedad”, argumenta y señala que el LP es una de ellas, puesto que le permite elaborar un relato más amplio, rico y extenso. “Es un lugar en el que me siento bastante cómoda, porque siempre imaginé historias. De hecho, había pensado en dedicarme a la escritura o al cine”, apunta, pero cuenta que optó por música popular en la Facultad de Bellas Artes aunque ahora puso pausa al estudio.

Por azar o destino, el imaginario del álbum tomó forma en un recital de Silvio Rodríguez. Un año atrás, el trovador cubano se presentó en Avellaneda y entre las 100 mil personas que asistieron al concierto estaban Carmen y una amiga. Juntas presenciaron una emotiva versión de “Eva” (“Eva no inventa falso papel, el fruto es suyo con padre o sin él”), momento en el que parte de lxs espectadores desplegaron su pañuelo verde. Fue, para ella, un llamado de atención.

El segundo alerta llegó a las horas, cuando su compañera, mates de por medio, le mostró Ferrari por León, un libro de entrevistas donde el artista plástico habla sobre aquella figura emblemática de la historia bíblica. “Eva fue un nombre que siempre me gustó y que me daba culpa. Me parecía muy patriarcal. Pero lo de Ferrari me cambió el sentido, porque no es un nombre cristiano o puritano. No se trata de María”. Ese texto, además, puede verse como acompañamiento del disco tanto en YouTube como Bandcamp.

Con el título elegido, la composición que disparó el disco cobró otra dimensión. No es casual que sobre el final incluya un extracto del debate que se dio en el Congreso a propósito del voto femenino en la Argentina. De acuerdo a Sánchez Viamonte, Lilith -que viene del folklore judío y que según la leyenda optó por abandonar el Edén- y Eva tienen puntos de contactos, como el haberle hecho frente a Adán y a Dios. Por ello, entiende, las dos merecen ser retratadas con otra visión, una actual y deconstruida: “Desde una posición de fortaleza y resistencia, y ya no desde una subordinación hacia el hombre”.

Periodista sin título. Escribe sobre música en las webs de cultura ArteZeta, El Bondi y Revista Kunst. También produce el podcast #Playlist. Es de los lectores que subrayan los libros. Escucha rock, pero baila cumbia.